Metodología de la investigación
Cómo plantear el problema de investigación en tu tesis
Actualizado el 4 min de lectura
Evalúa tu pregunta gratisGratis, sin tarjeta de crédito.
Plantear el problema de investigación es delimitar con precisión qué quieres conocer, sobre qué aspecto de la realidad, en quiénes y en qué contexto. En la investigación holística ese planteamiento se concreta en una pregunta central llamada enunciado holopráxico, cuyo verbo anticipa el tipo de conocimiento que producirá tu tesis. Un buen planteamiento no describe una tragedia, delimita una búsqueda.
Antes de entrar en la mirada holística, conviene aclarar la idea general que traes de otras metodologías. El planteamiento del problema suele pedir tres cosas: contextualizar el tema, mostrar por qué vale la pena estudiarlo y terminar en una pregunta de investigación. Ese esqueleto es útil y aquí lo conservamos. Lo que cambia es la forma de entender esa pregunta final.
El problema no siempre es un déficit
En muchas guías clásicas, sobre todo las de raíz positivista, el problema de investigación se presenta como una deficiencia: algo que falta, que falla o que anda mal. Esa idea funciona en algunos casos, pero deja fuera investigaciones perfectamente válidas que nacen de la curiosidad y no de una carencia. Puedes querer describir un fenómeno poco conocido, comparar dos grupos o proponer un diseño nuevo sin que exista un mal que reparar.
Por eso en la Comprensión Holística de la Ciencia hablamos de una inquietud epistémica, es decir, el deseo genuino de conocer algo. El planteamiento parte de esa inquietud y la traduce en una pregunta precisa. No tienes que forzar un tono de crisis para justificar tu tesis.
Del tema al evento de estudio
El primer movimiento es pasar de un tema amplio a un evento de estudio. El evento de estudio es el aspecto puntual de la realidad en torno al cual gira tu investigación: puede ser una cualidad, un proceso, un fenómeno, una situación o un hecho. “La educación” es un tema; “la deserción escolar en estudiantes de primer semestre” empieza a ser un evento de estudio.
Un error frecuente es confundir el evento de estudio con una variable. La variable aparece solo cuando decides cuantificar el evento y medirlo en una escala. El evento es el término general, la variable es un caso particular. Nombrar bien tu evento te evita comprometerte con lo cuantitativo antes de tiempo.
El enunciado holopráxico, tu pregunta central
Con el evento definido, el planteamiento desemboca en el enunciado holopráxico. Es la pregunta que expresa qué quieres conocer, sobre qué evento, en cuáles unidades de estudio y en qué contexto. Su estructura tiene cuatro piezas:
| Elemento | Qué aporta | Ejemplo |
|---|---|---|
| Verbo cognitivo | El tipo de conocimiento que buscas | Describir, comparar, proponer |
| Evento de estudio | El aspecto de la realidad que investigas | La deserción escolar |
| Unidades de estudio | Las entidades de las que obtienes información | Estudiantes de primer semestre |
| Contexto y período | Dónde y cuándo | Universidad X, 2025 |
La regla de oro es la coherencia: el verbo del enunciado holopráxico debe coincidir con el verbo de tu objetivo general. Son dos caras de un mismo propósito, una en forma de pregunta y otra en forma de afirmación. Si tu pregunta dice “proponer” y tu objetivo dice “evaluar”, algo se rompió y el jurado lo notará.
Verbo, holotipo y coherencia
El verbo cognitivo no es un detalle de estilo. Define el holotipo, es decir, el tipo de investigación. “Describir” conduce a una investigación descriptiva, “explicar” a una explicativa, “proponer” a una proyectiva. Elegir el verbo es, en la práctica, decidir hasta qué nivel de profundidad vas a llegar. Por eso conviene revisar el planteamiento a la luz de los tipos de investigación u holotipos antes de cerrarlo.
Conclusión
Plantear el problema no es dramatizar una carencia, es delimitar con rigor lo que quieres conocer. Cuando conviertes tu tema en un evento de estudio y lo expresas como enunciado holopráxico, le das a tu tesis una brújula que ordenará los objetivos, el diseño y las conclusiones.
Sobre este contenido
El enunciado holopráxico proviene de la Comprensión Holística de la Ciencia de Jacqueline Hurtado de Barrera, marco metodológico en el que se apoya Tutoeris. Su propuesta de reemplazar el “problema-déficit” por una pregunta articulada al objetivo tiene décadas de desarrollo y uso en posgrados de Iberoamérica.