Metodología de la investigación
Cómo hacer los objetivos de una tesis
Actualizado el 4 min de lectura
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Para hacer los objetivos de una tesis, empieza por el objetivo general y fíjate en su verbo: describir, comparar, explicar o proponer marca el tipo de conocimiento que vas a construir y ordena todo lo demás. Después formula los objetivos específicos como los estadios de conocimiento que necesitas recorrer para llegar a ese objetivo general, nunca como una lista de tareas.
Un objetivo de investigación es una declaración de lo que vas a lograr, no de lo que vas a hacer. Esta distinción es la que más cuesta al principio. “Aplicar un cuestionario” o “revisar la bibliografía” son actividades, no objetivos. Un objetivo se redacta con un verbo en infinitivo que expresa un logro cognitivo: describir el evento, analizarlo, explicarlo. Esa es la capa que comparten todas las metodologías.
El verbo del objetivo general define el tipo de investigación
Aquí entra la mirada de la Comprensión Holística de la Ciencia. En este enfoque, el tipo de investigación se llama holotipo y se reconoce por el verbo del objetivo general. Ese verbo no es un detalle de estilo: fija el nivel de profundidad de toda la tesis. Por eso conviene elegirlo con cuidado desde el inicio.
| Verbo del objetivo general | Holotipo | Qué logras |
|---|---|---|
| Describir, caracterizar | Descriptiva | Detallar las características del evento |
| Comparar, contrastar | Comparativa | Establecer semejanzas y diferencias |
| Explicar, determinar causas | Explicativa | Encontrar el porqué del evento |
| Proponer, diseñar, formular | Proyectiva | Elaborar una propuesta sin aplicarla |
| Evaluar la efectividad de | Evaluativa | Valorar un programa ya aplicado |
Si tu objetivo general dice “proponer un programa”, tu tesis es proyectiva y su alcance termina en el diseño de la propuesta. Si dice “explicar los factores que inciden”, es explicativa y debe llegar a las causas. Cambiar el verbo cambia la tesis entera.
Los objetivos específicos son estadios cognitivos, no sub-tareas
El segundo error frecuente es tratar los objetivos específicos como una lista de pasos operativos: “diseñar el instrumento”, “recolectar los datos”, “tabular los resultados”. Eso es un cronograma, no objetivos. En la investigación holística, los objetivos específicos son los estadios de conocimiento que necesitas recorrer antes de alcanzar el general.
Por ejemplo, para explicar por qué ocurre un evento, primero necesitas describirlo y analizarlo. Esos estadios previos se convierten en tus objetivos específicos. Cada uno aporta un peldaño de conocimiento que hace posible el siguiente, hasta llegar al objetivo general. Así los específicos no quedan sueltos: forman una secuencia que se sostiene sola.
La regla del techo
De lo anterior surge una regla de coherencia central: ningún objetivo específico puede ser de nivel cognitivo superior al objetivo general. Es la regla del techo. El objetivo general marca la altura máxima de la tesis, y los específicos se ubican en ese nivel o por debajo.
Si tu objetivo general es describir un evento (nivel perceptual), no puedes tener un objetivo específico que diga “explicar las causas” (nivel comprensivo), porque ese específico sería más ambicioso que la tesis completa. La tesis prometería menos de lo que uno de sus pasos exige, y el jurado lo detectará como una incoherencia. Cuando encuentres un específico que rompe el techo, tienes dos caminos: bajarlo al nivel del general, o subir el general si de verdad quieres llegar más alto y tienes cómo sostenerlo.
Cómo redactarlos, en orden
- Formula primero el objetivo general con un solo verbo, el evento de estudio, las unidades y el contexto.
- Identifica el holotipo a partir de ese verbo.
- Pregúntate qué estadios de conocimiento previos necesitas para alcanzarlo.
- Convierte cada estadio en un objetivo específico, respetando la regla del techo.
- Verifica que la secuencia de específicos conduzca de forma natural al general.
Conclusión
Hacer los objetivos de una tesis es, sobre todo, decidir qué verbo pones en el objetivo general y sostener la coherencia con los específicos. El verbo define el holotipo, los específicos trazan los estadios de conocimiento y la regla del techo mantiene todo alineado. Con esas tres ideas claras, los objetivos dejan de ser el punto de bloqueo y se vuelven el mapa de la tesis.
Sobre este contenido
La clasificación de los objetivos por su verbo y la regla del techo provienen de la Comprensión Holística de la Ciencia de Jacqueline Hurtado de Barrera, marco metodológico en el que se apoya Tutoeris. Es un modelo con décadas de uso en posgrados de Iberoamérica.